2012: Reborn!

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Los caminos de la vida. El tiempo viaja verticalmente, de abajo hacia arriba. Empieza en las raíces, desde que somos semillas. Al comienzo todo puede resultar uniforme. En situaciones normales, todo se da sin nuestra influencia en la etapa de la niñez. Las decisiones las toman otros. En ese momento crecemos como el tronco de un árbol. Puede ser de muchos tipos: desde débiles y retorcidos hasta fuertes y sanos. Conforme el tiempo avanza y tomamos nuestras propias decisiones, se crean las ramas. Es muy difícil pasar de una rama principal a otra, pero creo que se puede. El tiempo no perdona: avanza sin piedad y uno, al tomar decisiones, empieza a trazar su destino, a crear su rama. Las otras ramas solo son sueños. Solo tenemos posibilidad a seguir un solo camino. Las hojas son los hitos que uno va marcando, las frutas son los logros o derrotas (pueden salir defectuosas o muy sabrosas). Hay millones de ramas posibles, muchos dirán que es infinito, pero la verdad es que tiene un número. Puede resultar escalofriante decirlo, pero todos tenemos un campo de acción que se va restringiendo cada vez que tomamos decisiones.
Quizás sea complejo pensar en esto. Quiero formar una buena rama, que sea fuerte, que tenga frutos y que llegue a la cima. Pero desde que las personas son seres que interactúan, la cosa se complica aún mas. Lo cierto es que mientras uno mejor se prepare como persona, con buenos fundamentos morales, con buena educación, mayor será la probabilidad de tener un “feliz” o “mejor” destino. De eso se trata este juego, de tomar decisiones que te harán crecer o te harán retroceder, de tener algo duradero o algo fugaz. Ésta es mi teoría sobre los caminos de la vida.
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Los caminos de la vida. El tiempo viaja verticalmente, de abajo hacia arriba. Empieza en las raíces, desde que somos semillas. Al comienzo todo puede resultar uniforme. En situaciones normales, todo se da sin nuestra influencia en la etapa de la niñez. Las decisiones las toman otros. En ese momento crecemos como el tronco de un árbol. Puede ser de muchos tipos: desde débiles y retorcidos hasta fuertes y sanos. Conforme el tiempo avanza y tomamos nuestras propias decisiones, se crean las ramas. Es muy difícil pasar de una rama principal a otra, pero creo que se puede. El tiempo no perdona: avanza sin piedad y uno, al tomar decisiones, empieza a trazar su destino, a crear su rama. Las otras ramas solo son sueños. Solo tenemos posibilidad a seguir un solo camino. Las hojas son los hitos que uno va marcando, las frutas son los logros o derrotas (pueden salir defectuosas o muy sabrosas). Hay millones de ramas posibles, muchos dirán que es infinito, pero la verdad es que tiene un número. Puede resultar escalofriante decirlo, pero todos tenemos un campo de acción que se va restringiendo cada vez que tomamos decisiones.

Quizás sea complejo pensar en esto. Quiero formar una buena rama, que sea fuerte, que tenga frutos y que llegue a la cima. Pero desde que las personas son seres que interactúan, la cosa se complica aún mas. Lo cierto es que mientras uno mejor se prepare como persona, con buenos fundamentos morales, con buena educación, mayor será la probabilidad de tener un “feliz” o “mejor” destino. De eso se trata este juego, de tomar decisiones que te harán crecer o te harán retroceder, de tener algo duradero o algo fugaz. Ésta es mi teoría sobre los caminos de la vida.

Source: i6.photobucket.com

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  • 3 years ago
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